Editorial del mes


¡Respirar… Solo Respirar!

¡Respirar… Solo Respirar!

Por Luisa Barrios - 04 de Octubre del 2017

Uno de los objetivos principales de nuestra Institución Educativa, es preparar a nuestros niños para la vida, por ello consideramos como aspectos primordiales, el trabajar respecto al desarrollo de las habilidades sociales y emocionales, entre las que se encuentran el cultivo de la empatía, el manejo de emociones y el entrenamiento de la atención.

Ya años anteriores, se ha venido trabajando la Educación emocional en nuestro colegio, mediante talleres dirigido a los niños y padres, con el objetivo que los niños puedan aprender a reconocer, expresar y controlar sus emociones; pero se ha visto la necesidad de complementar este trabajo con la práctica de la “plena conciencia” o Mindfulness.

El Mindfulness es una práctica en la que tomamos conciencia de las distintas facetas de nuestra experiencia en el momento presente. Podemos aprender a ser conscientes de cómo nos movemos, cómo nos sentimos (tanto física como emocionalmente), y cómo respondemos o reaccionamos ante cada momento de la vida. Normalmente, solemos prestar atención a las actividades del momento sólo con una pequeña parte de nosotros mismos, mientras la mente y los pensamientos están en otra cosa completamente. Vivimos en el modo “piloto automático”, ocupándonos de nuestras cosas con muy poca conciencia de los detalles de nuestra experiencia del momento. Mediante la práctica del Mindfulness los niños aprenden a parar, recobrar el aliento centrarse en lo que ocurre en su mundo interior y también el mundo de afuera.

Son muchos los beneficios de la práctica de esta disciplina, como, por ejemplo, favorece el autocontrol, mejora el aprendizaje, la creatividad y el rendimiento académico, mejora la concentración y la atención, les ayuda a regular sus emociones, a encontrar la tranquilidad y el equilibrio, potencia la memoria y reduce el estrés; entre otros.

Este Programa de Plena Conciencia implementado en nuestro colegio, consiste en brindar a los niños talleres de Mindfulness, iniciando primero con un tiempo corto de meditación diaria y poco a poco se va incrementando el tiempo, donde solo se le pide a los niños que cierren los ojos y respiren. Ello va complementado con ejercicios divertidos de respiración, con ejercicios de discriminación auditiva, visual y táctil; con masajes y con cuentos, entre otras actividades.

 

Algunos Links de ejercicios de Mindfulness: